¿Qué es la médula espinal anclada?

La médula anclada es un término general que los médicos aplican a una variedad de condiciones diferentes. El hilo común entre las afecciones de la médula espinal anclada es que el movimiento de la médula espinal está limitado en su base. Debido a esta limitación, la médula espinal no puede moverse hacia arriba y hacia abajo dentro del canal espinal durante las actividades diarias. En su lugar, la médula tira de la restricción. En los casos más leves, este tirón de la médula espinal es mínimo y no suele provocar daños. Dicho esto, los pacientes con casos más graves pueden presentar los síntomas de una lesión de la médula espinal, como parálisis de la parte inferior del cuerpo o pérdida de sensibilidad.

La médula anclada puede estar presente al nacer (congénita), o puede surgir más tarde en la vida (adquirida). En el caso del anclaje congénito, los médicos suelen detectar la afección durante la infancia, aunque no siempre es así. A veces, el anquilosamiento no se diagnostica correctamente o no se descubre hasta la edad adulta. En los adultos, el diagnóstico de la médula anclada adquirida o congénita es relativamente raro.

gráfico de médula espinal

Síntomas de la médula espinal anclada

En los adultos, los síntomas de la médula anclada suelen desarrollarse lentamente. Sin embargo, si no se tratan, estos síntomas pueden llegar a ser bastante graves. Los síntomas más comunes son el dolor de espalda que se irradia a las piernas, las caderas y las zonas rectales o genitales. Muchos informan también de sensaciones de debilidad o entumecimiento en las piernas, así como de pérdida de masa muscular. En algunos casos, puede haber disfunción de la vejiga o del intestino.

El dolor de espalda asociado a la médula anclada suele agravarse con una serie de posiciones corporales comunes. Esto incluye inclinarse ligeramente hacia delante o sentarse erguido con las piernas cruzadas. Además, llevar un peso moderado, como una pila de libros, a la altura de la cintura también puede agravar esta condición. Este patrón de dolor se conoce comúnmente como el «signo de las 3 B». Esto significa sentarse a lo búdico, sostener al bebé y agacharse.

Los síntomas adicionales para el cordón umbilical pueden incluir:

  • Lesiones en la parte baja de la espalda
  • Decoloración de la piel en la región lumbar
  • Dificultad para caminar
  • Contracciones musculares
  • Dolor en la columna
  • Escoliosis lumbar (una curvatura lateral en la parte baja de la espalda)
  • Panchas de piel lechosa en la región lumbar
  • Hoyuelos profundos en la región lumbar
  • Tumores grasos en la región lumbar
    • Es relativamente raro que esta afección no se detecte después de que el niño haya crecido. Sin embargo, en estos casos, la presión sobre la columna vertebral empeora mucho. Esto conduce a problemas sensoriales y motores cada vez más graves.

      Causas de la médula espinal anclada

      Normalmente, la punta inferior de la médula espinal se asienta al otro lado del disco entre la primera y la segunda vértebra en la parte baja de la espalda. En las personas con mielomeningocele (espina bífida), la médula espinal no se desprende de la piel correctamente. Esto provoca anomalías en la estructura de la columna vertebral y, como resultado, ésta queda anclada.

      Los pacientes con lipomielomeningocele tienen una masa grasa en la punta de la columna vertebral. La grasa de la punta puede unirse a la grasa que se encuentra por encima de la bolsa del astrágalo (la bolsa llena de líquido en la que flota la médula espinal). Esencialmente, la médula espinal se queda pegada (atada) a esta masa grasa en la espalda.

      En muchos pacientes, un filum terminale engrosado suele provocar la afección. Esta estructura es una frágil hebra de tejido fibroso que conecta el extremo de la médula espinal y el sacro. Normalmente, esta parte de la columna vertebral es muy flexible, lo que permite que la médula espinal se mueva. Si el filum terminale se engrosa, se vuelve inelástico y provoca la afección. Esta causa de la médula anclada es más frecuente en los niños que en los adultos.

      Además, hay otras causas potenciales de la condición:

      • Síndrome de cirugía de espalda fallida
      • Historia de lesiones en la columna vertebral, como fracturas de la columna vertebral
      • Traumatismo dérmico (una afección poco frecuente que provoca conexiones anormales entre la piel y la médula espinal)
      • Lipoma (un pequeño crecimiento de grasa)
      • Infección de la médula espinal
      • Infección o desarrollo de tejido cicatrizal
      • Por lo tanto, la columna vertebral es una zona muy vulnerable.
      • Diastematomielia (una rara anomalía congénita que provoca la división de la médula espinal)
      • bebé con médula espinal anclada congénita

        Demografía de los afectados

        El síndrome de médula espinal anclada afecta por igual a hombres y mujeres. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que estas cifras no son exactas a la hora de extrapolarlas a la población general.

        Anteriormente, el diagnóstico del síndrome de la médula anclada ha sido controvertido. Incluso hoy en día, el trastorno a menudo sigue sin ser reconocido ni diagnosticado. Afortunadamente, el síndrome del cordón umbilical se considera ahora una entidad clínica importante. Para ayudar a ello, ahora existe una definición del verdadero síndrome de la médula anclada. La definición limita el trastorno a los pacientes que presentan signos y síntomas neurológicos debido a estructuras inelásticas que anclan el extremo caudal de la médula espinal. Como causa natural de estas limitaciones, hay casos en los que los pacientes presentan signos y síntomas similares a los del síndrome de la médula anclada verdadera, pero en realidad tienen un problema totalmente distinto. La mayoría de estos ejemplos tienen que ver con defectos asociados que causan compresión, alteración del flujo sanguíneo de la médula espinal o fallos en el desarrollo neuronal. Por lo general, los pacientes con estas anomalías sufren una parálisis completa o casi completa de las extremidades. Además, también sufren una pérdida total del control del recto y la vejiga.

        Trastornos similares

        Las comparaciones con trastornos relacionados pueden ser útiles para establecer un diagnóstico diferencial. Los síntomas de los siguientes trastornos pueden presentar signos y síntomas similares a los del síndrome del cordón umbilical:

        • Lesiones extradurales
        • Lesiones intradurales-extramedulares
        • Lesiones intramedulares
        • Lesiones extraespinales
        • Mielopatía
        • Neuropatía periférica
        • Los niños con espina bífida muestran una amplia variedad de síntomas y hallazgos físicos. Sin embargo, esto depende de la gravedad del defecto. Las anomalías conectadas al extremo caudal de la médula espinal pueden repararse quirúrgicamente con un resultado excelente. Dicho esto, la cirugía de desanclaje no tendrá ningún beneficio neurológico para aquellos que sufren una paraplejia completa.

          Diagnóstico de la médula espinal anclada

          Un médico especialista puede utilizar las siguientes pruebas para confirmar un diagnóstico:

          • Mielograma: Combinación de imágenes de rayos X y uso de material de contraste en la bolsa del astrágalo. Esto puede revelar cualquier compresión de los nervios espinales.
          • RM: Este dispositivo utiliza imanes potentes e imágenes por ordenador para crear visualizaciones de la anatomía del cuerpo. Esto puede mostrar cualquier área que una médula espinal atada podría afectar. Además, mostrará cualquier agrandamiento, degeneración o desplazamiento.
          • Tomografía computarizada: Otra forma de diagnóstico por imagen que utiliza rayos X. Los médicos suelen utilizarla como prueba complementaria a la mielografía. Naturalmente, esto se debe a que muestra el movimiento del material de contraste a través de las estructuras de la columna vertebral.
          • Ultrasonido: El médico pone un gel hidrosoluble en la piel y luego coloca un transductor en la zona gelificada. El gel ayuda a transmitir el sonido a la superficie de la piel. A continuación, el médico enciende la ecografía para obtener imágenes de la médula espinal y del saco tealino.
            • mujer recibe una tomografía computarizada para diagnosticar la médula espinal anclada en adultos

              Cirugía para la médula espinal anclada

              Su médico sólo realizará una cirugía correctiva de desanclaje si su condición empeora progresivamente con el tiempo. La cirugía consiste en abrir la cicatriz del procedimiento anterior hasta la cubierta (duramadre) sobre la zona afectada. En algunos casos, el cirujano extirpará pequeñas porciones de las láminas para aliviar la presión y proporcionar un mejor acceso a la columna vertebral. A continuación, se accede quirúrgicamente a la cubierta y la médula espinal y el mielomeningocele se apartan de las fijaciones cicatrizadas de la zona circundante. Una vez que el médico libera el mielomeningocele de sus adherencias cicatrizadas, volverá a sellar la duramadre y la herida, completando así el procedimiento.

              El paciente suele poder reanudar sus actividades cotidianas en unas pocas semanas. La recuperación de la función muscular y vesical perdida varía en función de cada caso. Por lo general, la tasa de complicaciones de este procedimiento suele ser sólo del 1 al 2 por ciento. Las complicaciones pueden ser hemorragias, infecciones, daños en la médula espinal o en el mielomeningocele, disminución de la fuerza muscular y disfunción de la vejiga o el intestino. La mayoría de los pacientes sólo requieren un procedimiento de desanclaje, pero algunos casos requieren múltiples procedimientos.

              Además, si su médula espinal anclada ha provocado dolor de escoliosis, es posible que tenga que someterse a procedimientos adicionales. Su médico decidirá qué curso de acción (desde el corsé espinal hasta la fusión intercorporal lumbar anterior) es el adecuado para usted.

              Si tiene una condición espinal debilitante que necesita tratamiento, póngase en contacto con nosotros en el (855) 220-6966. El Dr. Jason E. Lowenstein se especializa en deformidades de la columna vertebral en adultos y niños, así como en condiciones raras que causan escoliosis. Bajo el cuidado del Dr. Lowenstein, usted puede estar seguro de que recibirá un plan de atención personalizada diseñado específicamente para tratar sus necesidades.

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