La vida de un enfermero informático

Identificaremos las áreas clave en las que los estudios nos dicen que surgen problemas: una educación inadecuada al dar el alta, que un paciente no tenga apoyo en casa, que tenga mala audición o vista, o que esté tomando múltiples medicamentos. Tomaremos esas variables e identificaremos cómo y en qué parte del sistema debemos alertar a una enfermera de que se trata de una posible bandera roja y le daremos los elementos de un plan para disminuir el riesgo de una readmisión. Explicamos al equipo técnico y de aplicaciones lo que necesitamos que haga el sistema. Ellos lo construyen y nosotros lo validamos. Luego volvemos a la dirección clínica y demostramos lo que se ha diseñado y construido. Si lo aprueban, lo llevamos a los hospitales y pedimos que nos den su opinión, lo que puede llevarnos a ajustarlo de nuevo.

La investigación es otra gran área para las enfermeras informáticas. Mucha de la investigación que se realiza es utilizada por los proveedores en su desarrollo de un producto. Es una relación simbiótica, y los buenos vendedores incorporan y utilizan sinceramente lo que escuchan de las personas que desempeñan este papel.

Tener un informático marca una gran diferencia en un proyecto de TI, porque alguien tiene que ser capaz de traducir y hablar con el liderazgo para que se suba a bordo antes de cualquier iniciativa. Sin eso, cualquier tipo de gestión del cambio no puede tener éxito. Por eso ha aumentado tanto la demanda de enfermeros informáticos; hace falta gente como nosotros para entender y luego traducir las necesidades clínicas en una función tecnológica y viceversa.

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